Estepona está en pleno auge, y ese es precisamente el momento de mirar las alternativas.
Si busca la sensación de un casco antiguo renovado a un precio que aún no se ha disparado, explore Casares o Manilva, a entre diez y veinte minutos al oeste. Ambas están menos pulidas y son menos prácticas que Estepona, y en ambas el metro cuadrado es más asequible que en el centro de esta.
Si el motivo por el que está aquí es que Marbella le pareció demasiado cara, compruebe de nuevo la diferencia antes de decidirse. Se ha reducido y sigue haciéndolo cada trimestre.
Y si prefiere más ciudad y menos carretera de costa, Málaga está a menos de una hora en dirección este. Una ciudad de verdad, con su propio aeropuerto, museos y un centro lleno de vida, a precios que sorprenden a cualquiera que solo haya buscado en la parte occidental de la Costa del Sol.
Estepona se ha ganado su reputación a pulso. La renovación es un hecho, el casco antiguo es excelente y el segundo aeropuerto es más importante de lo que la gente cree. Solo asegúrese de que está comprando la ciudad y no el cuento que la rodea.